jueves, 2 de abril de 2015

ALEGRARSE EN DIOS POR SUS DIVERSOS ATRIBUTOS

Salmo 66 (65), 6ss
Él convirtió el Mar en tierra firme, a pie atravesaron el Río. Por eso, alegrémonos en él, que gobierna eternamente con su fuerza; sus ojos vigilan a las naciones, y los rebeldes no pueden sublevarse. Bendigan, pueblos, a nuestro Dios, hagan oír bien alto su alabanza: Él nos concedió la vida y no dejó que vacilaran nuestros pies. Porque tú nos probaste, Señor, nos purificaste como se purifica la plata; nos hiciste caer en una red, cargaste un fardo sobre nuestras espaldas. Dejaste que cabalgaran sobre nuestras cabezas, pasamos por el fuego y por el agua, ¡hasta que al fin nos diste un respiro! Yo vengo a tu Casa a ofrecerte holocaustos, para cumplir los votos que te hice: los votos que pronunciaron mis labios y que mi boca prometió en el peligro. Te ofreceré en holocausto animales cebados, junto con el humo de carneros; te sacrificaré bueyes y cabras. Los que temen al Señor, vengan a escuchar, yo les contaré lo que hizo por mí: apenas mi boca clamó hacia él, mi lengua comenzó a alabarlo. Si hubiera tenido malas intenciones, el Señor no me habría escuchado; pero Dios me escuchó y atendió al clamor de mi plegaria. Bendito sea Dios, que no rechazó mi oración ni apartó de mí su misericordia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario